Sosteniendo la Pared, 27 de octubre 2012

Sosteniendo la Pared en Twitter

Entrevista en Poder Ciudadano, Canal 5 TNU, 22.9.2011 (primera parte)

Entrevista en Poder Ciudadano, Canal 5 TNU, 22.9.2011 (segunda parte)

Caso Trigo (en Cámara Testigo, 9 de mayo 2011)

miércoles, 20 de enero de 2010

Nace la primera radio de una empresa recuperada por sus trabajadores

Iskra FM 102.9 Colonia

Por estar ubicada en la frontera litoral suroeste, cuarenta y cinco quilómetros frente a Buenos Aires, la ciudad uruguaya de Colonia del Sacramento es bombardeada permanentemente por los medios argentinos. Los oyentes tienen por lo tanto una extensa oferta radiofónica proveniente de aquella ribera poblada por varios millones de habitantes y con un potencial técnico muy superior al local. Seis emisoras de escasa potencia conforman el espectro radial coloniense, de lo cual debe descontarse que dos de ellas son propiedad de capitales extranjeros. En este marco, con mucho esfuerzo, surgió hace casi una década la primera experiencia radial comunitaria, bajo el nombre Libertad FM, afiliada a AMARC, a la cual se le sumó un par de años atrás la emisora Comuna Radio, sin filiación resuelta hasta el momento, pero ambas inscriptas debidamente ante la Unidad Reguladora de los Servicios en Comunicaciones (URSEC), organismo estatal que regula y controla todas las actividades referidas a las telecomunicaciones en Uruguay. El año 2010 marca el comienzo de una nueva experiencia radial en la ciudad de Colonia, proveniente de un grupo de trabajadores del transporte colectivo urbano que vio peligrar su fuente laboral y acordó en buenos términos con los patronos de entonces el traspaso de las líneas y de la propiedad empresarial, cuando aquellos estuvieron a punto de declararse en quiebra ante las autoridades municipales. De esa forma optaron por conformar una cooperativa autogestionada que hasta el presente cuenta con una alta aprobación de los usuarios, así como una progresiva capitalización invertida en la compra de nuevos autobuses. ABC Coop, es la tercera empresa recuperada en Uruguay y la primera de ellas que aún conserva su carácter fundacional basado en esos criterios de autonomía, autogestión y cooperativismo. Pero ese mismo apoyo recibido por parte de la población los animó a emprender este nuevo objetivo, plasmado en la concreción de una nueva radio comunitaria, la primera de estas características en Uruguay, ubicada en un barrio de la periferia de Colonia, que aún se encuentra en etapa de transmisión de prueba, emitiendo al aire desde el 102.9 del dial y a través de internet en www.radioiskra.listen2myradio.com Dialogamos al respecto con Luis "Toto" Rivas, uno de los tres directores de esta nueva emisora.

- ¿Cuál es el origen de esta empresa recuperada por sus trabajadores y cómo se conformaron en cooperativa?
- El origen de nuestra cooperativa se remonta a septiembre del año 2001, cuando nos enteramos de que la patronal de la empresa de transporte en la cual trabajábamos iba a entregar las líneas y por consecuencia todos nos quedaríamos sin trabajo. Entonces la única alternativa que encontramos fue la de procurar organizarnos, el conjunto de la plantilla de trabajadores, y poner a funcionar la empresa, los medios de producción, mediante una gestión obrera en régimen cooperativo. Así fue que logramos salvar nuestra fuente de trabajo y que hasta el día de hoy podemos continuar aumentando nuestra flota y brindando un importante servicio a toda la población de Colonia.

- ¿Qué objetivos persigue esta nueva radio no comercial, surgida en la ciudad de Colonia, enmarcada en esos fines cooperativistas?
- El objetivo de nuestra radio es el de darle difusión a nuestras ideas, abrirnos a la sociedad, transmitirlas a los demás, y también transmitir toda esa experiencia que adquirimos en estos ocho años de autogestión obrera, además de demostrar a los demás trabajadores que una empresa, si se trabaja en forma seria y responsable, puede sobrevivir sin problemas administrada por sus propios obreros, sin la necesidad de tener que contar con un patrón, y que incluso si se la trabaja bien en muchos casos sin patrón se logra funcionar mejor que con patrón.

- ¿Cuál es el alcance de Iskra FM y a qué público objetivo está dirigida?
- El alcance de la radio es de unos veinte quilómetros, y el público al cual queremos llegar es al trabajador ocupado o desocupado, al estudiante, al jubilado con carencias económicas, a todo aquel que se sienta identificado con nuestra propuesta, para así darles nuestra visión de cuál es la realidad en la cual vivimos y estamos insertos, la que muchas veces se puede superar con el trabajo coordinado y autogestionado.

- ¿Se encuentran afiliados, o piensan hacerlo, a alguna de las dos coordinadoras de radios comunitarias existentes en Uruguay, como AMARC o ECOS?
- No, como apenas estamos comenzando esta nueva experiencia para todos nosotros todavía no estamos afiliados a ninguna organización pero tenemos pensado hacerlo pronto. Y por lo que hemos leído y escuchado nos interesa más afiliarnos a ECOS por su forma de pensar, porque entendemos que coincide más con nuestra filosofía de trabajo y porque creemos que el hecho de estar organizados es la única forma de lograr los objetivos. O sea que estamos intentando un primer acercamiento a ECOS para conocer más detalles de esa organización y luego resolver en conjunto. Igualmente nada está decidido todavía y no nos sentimos apurados por los tiempos. Queremos pisar bien en cada paso que damos para no tener que arrepentirnos después. Y como en Uruguay todas las coordinadoras de radios comunitarias tienen su sede central en Montevideo, la concreción de esos pasos a seguir a veces llevan un poco más de tiempo. Pero, como te decía, sí estamos convencidos de que no podemos trabajar solos y que debemos contactarnos con una coordinadora que no nos permita sólo pertenecer a ella sino donde además encontremos asesoramiento, apoyo, respaldo.

- ¿Qué opinión les merece el material musical y periodístico que reciben de parte de las radios comunitarias o comerciales ya existentes en Colonia?
- Consideramos que, dentro de todo, el producto que ofrecen las radios comunitarias instaladas en la ciudad de Colonia es mucho mejor que el ofrecido por las radios comerciales. En las emisoras comunitarias existe la posibilidad de decir lo que uno piensa y la música que se irradia por lo general es bastante buena. En cambio, las radios comerciales que conocemos generalmente no dan la posibilidad de expresarse libremente, al menos eso nos ha pasado a nosotros en particular, y además la música que irradian suele ser la de los hits del momento, y no mucho más que eso.

- En esta primera etapa de prueba, ¿cuál es el perfil musical e informativo de Iskra, o al menos el que se le pretende dar en el futuro inmediato?
- El perfil musical de Iskra hemos resuelto construirlo en base al canto popular uruguayo de todas las épocas, al rock en español, a la canción de autor, trovadores, etcétera. Queremos que se trate de una oferta musical lo mas variada posible, pero con un alto contenido poético y estético en sus letras para que además de distraer también dejen algo más en la cabeza del que está escuchando. En definitiva, música hecha con un criterio inserto en la realidad en la cual vivimos. En esta primera etapa de prueba aún no hemos comenzado a emitir informativos, pero la idea es la misma que con la música, que no sólo se trate de copiar noticias de otros medios sino generar nosotros esa producción a partir de los escasos medios económicos y humanos con los que contamos por ahora. También hemos conversado ya con varios periodistas serios del medio que nos ayudarán a poner al aire una serie de programas independientes, respetando esos criterios que te contaba y con la más absoluta libertad de expresión sin duda.

- ¿Con qué equipación técnica cuentan en este comienzo?
- Los equipos con los que contamos hasta el momento son en su mayoría marca Behringer, pero pensamos continuar mejorando en la faz técnica una vez que ya estemos seguros de poder autosolventarnos sin dificultad.

- ¿Cuántas personas trabajan en la emisora y cómo se solventan los gastos de la misma?
- Por ahora somos tres personas aprobadas por la cooperativa, y los gastos de la radio los estamos cubriendo con aportes solidarios del salario de los trabajadores de ABC Coop... Mientras tanto seguimos estudiando la posibilidad de alguna otra forma de cubrir esos gastos, pero al tratarse de una radio comunitaria no son pocas las limitaciones que se imponen, aunque igual estaríamos autorizados a gestionar algunos avisos comerciales exclusivamente para cubrir esos costos, pero recién podremos comenzar esa operativa cuando la URSEC nos reconozca como radio comunitaria y nos autorice a hacerlo, ya que como apenas estamos en los comienzos de la emisora nuestros trámites ante la URSEC se encuentran todavía en la presentación formal de los respectivos formularios de registro.

- ¿Quién o quiénes asumen la dirección de la radio?
- La dirección de la radio la asumimos entre los tres que trabajamos en ella: Soledad García, mi padre Luis Rivas y yo. Y las resoluciones de contenidos y política editorial las tomamos entre todos, mediante reuniones periódicas.

Falleció el periodista Ariel Delgado

El pasado 16 de octubre de 2009, a los 78 años de edad, murió en la ciudad de Buenos Aires el locutor, periodista e informativista José Carioni, popularmente conocido con el seudónimo de Ariel Delgado, a consecuencia de un accidente cerebro vascular, aunque desde hace treinta años venía luchando con diversos problemas coronarios. Se lo recuerda como “la voz de las noticias” al locutor de CW1 Radio Colonia, aquel que acuñó la recordada frase “hay más informaciones para este boletín”. Delgado comenzó su labor periodística en 1955, a los 24 años, en Radio del Estado (actualmente Radio Nacional, de Argentina) redactando noticias nacionales e internacionales, luego continuó en Radio Libertad (hoy Radio del Plata, también de aquel país), y en 1958 la persecución padecida en Argentina lo obligó a radicarse con su familia en la ciudad de Colonia, incorporándose a CW1 Radio Colonia (por entonces Radio Popular) donde comenzó ocupando los puestos de redactor y locutor. Ese mismo año alcanzó un alto grado de popularidad, empezando a ser reconocido y escuchado sobre todo por muchos argentinos que lo sintonizaban para estar al tanto de las noticias que en aquel país no se irradiaban debido a la censura imperante. Esos eran sus principales oyentes, a pesar de que la radio estaba y está instalada en territorio uruguayo. En 1965, cuando su amigo personal, el empresario argentino Héctor Ricardo García, compró Radio Colonia, Ariel Delgado comenzó a desempeñarse como director de esa emisora, y volcó el perfil de la misma hacia la defensa de los derechos humanos y la denuncia de las violaciones a los mismos. Precisamente a raíz de ello, víctima de reiteradas amenazas en el ejercicio de su profesión, a comienzos de los ochenta debió exiliarse en Roma. Las dictaduras que desgobernaban uno y otro margen del Río de la Plata jamás dejaron de apuntar hacia Ariel, y al menos por un rato celebraron su triunfo efímero. Pero dos años después regresó al continente y fijó domicilio en Managua, ciudad en la que vivía su hijo Sergio (por entonces comandante del FSLN), donde trabajó como asesor y comentarista de Radio La Voz de Nicaragua. En 1983, apenas asumió el gobierno argentino el presidente constitucional Raúl Alfonsín, regresó a Buenos Aires, incorporándose sucesivamente a LR2 Radio Argentina, LR3 Radio Belgrano (donde compartió un programa con Eduardo Aliverti), LR9 Radio América y LR4 Radio Splendid. De todas esas emisoras fue despedido porque los propietarios de las mismas discrepaban con su estilo frontal de encarar la información y de no permitirse la autocensura. Con escasas posibilidades de trabajo, en 1993 es contratado por Héctor Ricardo García como secretario de redacción del diario Crónica y dos años después como locutor del canal argentino de televisión Crónica TV. Posteriormente también escribió para el Diario de las Madres de Plaza de Mayo, en forma honoraria. En el año 2007 se le otorgó el premio "Locos de la azotea", que entrega la escuela de Radio TEA (dirigida por Aliverti), pero no pudo asistir a la ceremonia por recomendación médica, debido a su estado. Publicó dos libros relatando sus experiencias: “25 años de periodismo radial” (escrito clandestinamente en Colonia y publicado en Roma en 1981, conteniendo sus editoriales en CW1) y “Agresiones a la prensa”, impreso en 1995 por la editorial de Madres de Plaza de Mayo. José Carioni nació en la ciudad argentina de Mercedes, provincia de Corrientes, el 15 de marzo de 1931. Debido a la inexistencia de personas estrechamente cercanas a Ariel Delgado en la actual Radio Colonia, a casi tres décadas de su alejamiento de esa emisora, dialogamos sobre nuestro entrañable colega periodista y amigo personal Ariel Delgado con su ex compañero de tareas, el también reconocido periodista argentino Eduardo Aliverti.

- Eduardo, ¿cómo conociste a Ariel Delgado, cuál fue tu primera impresión al conocerlo y cómo prosiguió luego la relación entre ustedes?
- Lo conocí personalmente en el año 1985, en la mítica Radio Belgrano de la primavera democrática argentina. Él hacía “El diario oral matutino”, de 5.30 a 7:00 horas, que fue probablemente el mejor panorama informativo que pueda registrarse en nuestra radiofonía desde entonces. Cuando concluía yo arrancaba con el programa “Sin anestesia”, y así fue durante dos años. Pero en realidad establecimos un fuerte contacto personal en 1989, cuando fuimos convocados por una productora bonaerense para hacer un programa nocturno de información y opinión, en Radio Splendid. Ariel leía las noticias y yo obraba de comentarista. Para mí era un monstruo sagrado, y me recuerdo sentado a su izquierda sin poder creer que compartiera micrófono, palo y palo, codo a codo, con algo así como la historia misma de la radio, aún cuando yo ya era un hombre conocido y ya con "historia propia", digamos, por el éxito que había sido “Sin anestesia”; y antes, por la voz crítica contra la dictadura que significó “Anticipos”, por Radio Continental. Lo alucinante de Ariel era el modo en que corregía y re-redactaba los cables que llegaban de las agencias noticiosas. Marcaba su tono de locución con un golpeteo rítmico de su pierna derecha. Casi nunca cometía un furcio y era espectacular la forma en que remarcaba los títulos y las palabras clave de las oraciones. Llegaba a la radio unas dos horas antes de que comenzara el programa. Era una persona parca, de pocas palabras, extremadamente humilde. No puedo decir que llegamos a ser amigos, pero sí que establecimos una corriente de afecto y respeto que supo asentarse en asados varios e intercambio de apreciaciones políticas con vino tinto de por medio. Era básicamente un solitario y le costaba integrarse a un trabajo en equipo, eso sí. Pero esa traba fue superada a través de que, en forma periódica, se hacían reuniones de producción y cruce de ideas en las que se acordaba lo general de la línea del programa. Una vez que eso se saldaba, él hacía lo suyo respetando lo acordado. Supongo que eso de discutir en colectivo le significaba un gran esfuerzo por su carácter ermitaño, lo cual yo asimilaba más que otros porque mi personalidad es muy similar.

- Quizás muchos oyentes apenas recuerden a Ariel por la "crónica roja" que durante muchos años caracterizó a Radio Colonia y por su particular estilo de narrar esos hechos. Pero él también fue uno de los primeros informativistas que denunció los asesinatos políticos, las desapariciones, la cara real de la guerra de Malvinas...
- Es cierto. Ariel pasó a la historia mucho más como el tipo que impuso un tono locutoril incomparable, y como refugio de los oyentes en todo tiempo de censura, que como alguien profundamente comprometido con un pensamiento de izquierda del que jamás renegó y al que aportó una actitud militante en actos públicos, en la firma de solicitadas, acompañando luchas. Si bien alcanzó un altísimo reconocimiento, tengo la espina de que en algún lugar se lo considera ligado al sensacionalismo vocal cuando la verdad es que fue un periodista extraordinario.

- ¿Cómo era en su vida cotidiana, fuera de los micrófonos?
- Era hombre de salir poco, muy casero, muy lector, muy sufrido. No le daba importancia ni a la ropa ni a ninguna manifestación externa, pero tenía buen gusto. Vivía en un amplio pero modesto departamento del centro de Buenos Aires, cuyas puertas no abría a todo el mundo, ni muchísimo menos. Y siempre sentí que guardaba alguna nostalgia de su exilio italiano, en el sentido de las cosas de buen gusto de los italianos, precisamente. Y era un hombre al que nunca le sobraba una palabra. Se expresaba con oraciones muy cortas y cortantes, que por lo general eran como estiletazos con la particularidad de nunca dejar indiferentes a sus interlocutores.

- ¿Conocés por qué nunca regresó a Radio Colonia luego de su exilio en Italia, aceptando un puesto laboral de menor trascendencia o incidencia en Crónica, después de ser despedido de varias emisoras argentinas?
- No lo sé con precisión. Infiero que tomó a Radio Colonia como un ciclo superado y que quería despegarse de esa suerte de "imagen eterna".

- Hasta que un día llegó el vínculo con Madres de Plaza de Mayo. ¿Qué labor desarrolló en esa organización?
- Se comprometió con las Madres desde un primer momento. Ellas podían contar con él para lo que quisieran, y él jamás le esquivó al bulto. Conducía sus actos junto con Liliana Daunes, por ejemplo, y eso fue todo un signo porque, repito, sus rasgos de personalidad no encajaban con mostrar la cara sino todo lo contrario.

- ¿Qué le falta a la radiofonía tras la muerte de Ariel Delgado?
- Sinceramente no volví a ver ningún profesional de la información radiofónica que tuviese el rigor obsesivo de Ariel. Falta gente como él, capaz de no copiar la agenda de los grandes diarios. O en todo caso, de saber reelaborarla. Es de esas personas que son irrepetibles. Y a mí me daba una enorme confianza ideológica. Y eso también falta. Vaya si falta.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Insólito cartel de la Intendencia de Colonia

Está plantado en los jardines del Centro Cultural Bastión del Carmen, donde también está ubicado el teatro municipal, que es visitado anualmente por varios miles de colonienses y turistas. Lo subo porque me llamó la atención encontrarme con un cartel de una Intendencia que plantee algo bastante más profundo que el acostumbrado "prohibo doblar a la izquierda", tan habitual y consensuado en estos tiempos. Podrán imaginarse que los distraídos, extraídos y ventilados turistas no se sienten demasiado cómodos cuando se les recuerda algo que inevitablemente les ocurrirá, a más o menos días o años de distancia, luego de su breve recreo de fin de semana.

martes, 2 de junio de 2009

El “Tímpano” de la radio uruguaya

Daniel Viglietti es reconocido mundialmente por su actividad musical. Tiene 69 años, y más de medio siglo “desalambrando canciones”, como lo narra el escritor Mario Benedetti en una reciente biografía escrita sobre este cantor oriental, uno de los mayores exponentes de la canción testimonial latinoamericana. Pero Viglietti también asume otro oficio de comunicación, y todos los sábados y domingos, a las 13:30 y 22:30 horas, conduce en Radio El Espectador de Montevideo su programa “Tímpano”. A ese aspecto no tan conocido de su actividad nos referimos en esta entrevista.

– ¿Cuándo y por qué resolviste comenzar a hacer radio? ¿Lo considerás un complemento o una prolongación de tu actividad artística?

– Yo jugaba a tener una radio en mi cuarto cuando era gurí y estuve a quietud por un problema pulmonar. Tenía una victrola vieja, un gramófono sin bocina, que mi padre me había comprado en la Feria, y muchos discos de 78 revoluciones, aquellos frágiles... Me había construido con unos palos de escoba y rectángulos de cartón dibujado unos micrófonos. Imitaba voces de conductores de radio de la Argentina, que en aquella época me sonaban menos comerciales, menos gritones que los de acá. Venía muy fuerte la influencia del folclorismo argentino, Yupanqui, Falú, Hermanos Ábalos, Trovadores de Cuyo, etc. Y el impacto de Antonio Tormo, con cuyos discos yo cantaba a dúo. Hacia radioteatros, imitando voces, con libros de Julio Verne o Emilio Salgari, pasando cortinas de discos clásicos que mi madre me había empezado a regalar de muy chico. En casa se oían los radioteatros de Radio Carve, y un tío mío trabajaba allí como pianista y una tía como oficinista, así que yo cada tanto iba a la radio.
Lo de la radio lo considero otra parte de mí mismo. Cuando busqué un trabajo suplementario de las clases de guitarra que daba, gané un concurso de locutor en Radio Oficial, en el SODRE, y trabajé de radiofonista una década, paralelamente a mi quehacer musical, como otro apoyo económico. La labor esencial mía la siento en mi trabajo como compositor e intérprete. Pero cuando hago radio concentro toda mi energía y mi imaginación, a la vez que hay algo de juego, como cuando compongo, cuando canto o cuando escribo, que es otra tarea que me apasiona. Quiero hacer un libro, pero la vida se me escapa entre los dedos. O entre las cuerdas. O entre los micrófonos...

– ¿Cuál es el hilo conductor de “Tímpano”?

– El ser curioso de lo que hacen otros, escritores, músicos, o sencillamente gentes con sensibilidad y con conciencia. Lo que hacen culturalmente, humanamente. Podría decir que el hilo conductor es más bien un tejido, por la variedad y multiplicidad de temas y sujetos convocados. Y con las limitaciones de los medios de comunicación en casi todas partes, siento que agrego una gota más a un caudal alternativo de información cultural. Un programa puede ser sobre el notable músico cubano Bola de Nieve, otro sobre una maestra olimareña (así se denomina a las personas oriundas del departamento de Treinta y Tres), Chola Elizondo, que tras prisión y tortura se dedicó a ayudar a los niños carenciados, otro puede ser sobre Mario Benedetti, otro sobre el brasileño Chico Buarque, etcétera, etcétera.

– Detrás de cada programa existe un profundo trabajo de investigación. ¿En qué te basás para escoger cada uno de los hechos artísticos o históricos que semanalmente ofrecés a la audiencia?

– Más bien existe una acumulación de conocimientos que he ido bebiendo desde niño hasta ahora, al borde de los setenta años. Ojalá pudiera investigar más, pero no quiero que la radio o la televisión, donde también hago programas, le quiten tiempo al músico, al letrista, al intérprete que siento como mi tarea principal, la que más me exige. La elección de temáticas la hago a pura sensibilidad, abriendo los poros a lo que ocurre alrededor mío y en mi país y en el mundo. Hay que ser como una esponja. Durante años hice el programa absolutamente solo, también en eso era solista. Pero después he incorporado un apoyo técnico como el que me han dado Andrés Renna, estudiante avanzado de ciencias de la comunicación, ahora viviendo en Alemania, o su sustituto, Efraín Molina, que sin experiencia anterior alguna, se ha formado en la práctica y ha aprendido el oficio.

– ¿Cuál es el perfil de los oyentes de “Tímpano”; de esos “timpaneros”, como los llamás?

– No lo sé, no los veo, los imagino. Y cuando después de algún recital alguien me comenta algo sobre el programa, puede ser gente madura, joven, eso cambia. La audiencia parecería muy variada, si me guío por esos encuentros fugaces o por los mensajes. Porque hay quienes escriben, llaman por teléfono, mandan correos, me ayuda mucho lo que opinan, lo que sugieren, alguna observación, que siempre hace falta. Me falta tiempo para contestar, eso es un problema casi sin solución. La falta de tiempo es una complicación que viene con el tiempo, valga la paradoja.

– De todos los irradiados, ¿cuál es el programa con el que te sentiste más satisfecho, el que incluso te sorprendió más de lo esperado después de haberlo escuchado?

– Por ejemplo, algunos programas que he hecho sobre el tema de los desaparecidos, dialogando, por ejemplo, con miembros del grupo HIJOS, por lo que dicen, por su hermosa valentía, por asumir aquello por lo que lucharon sus padres. Pero son ya tantos los Tímpanos que se han ido acumulando, ya son incontables, que, como con las canciones, me resulta muy difícil elegir. Hay programas en los que voy aprendiendo yo mismo muchas cosas nuevas.

– ¿Qué le aporta “Tímpano” a Daniel Viglietti?

– Está claro que es otro canal de comunicación diferente a la canción, la posibilidad también de expresar ideas sobre la actualidad en los prólogos que siempre abren el programa, un modo de estar entre mi gente semana a semana, o de andar por el mundo por otras vías de difusión como el espacio cibernético, y de paso encuentro esa palabra esdrújula, cibernético, que siempre me hacen cosquillas. Bueno, y si le parece dejamos por acá este diálogo porque estoy trabajando un programa sobre el poeta salvadoreño Roque Dalton y lleva horas y horas de trabajo. Esto de la radio también es un Trabajo de Hormiga, como titulé mi último disco publicado.

lunes, 19 de enero de 2009

Dr. López Goldaracena y el “doble discurso del Frente Amplio”


Faltan tres meses y 60.000 firmas para poder plebiscitar la ley de impunidad

El próximo mes de abril vence el plazo establecido para entregar las 250.000 firmas que permitan poder acceder a un referéndum en las elecciones nacionales de octubre donde la ciudadanía resuelva si acepta mantener vigente la llamada Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, votada en 1985, o si considera que la misma debe ser declarada nula e inexistente para así facilitar que la ley juzgue y condene a todos los represores y genocidas, uniformados y civiles, que cometieron distintos atropellos a los derechos humanos durante la última dictadura militar, tales como la represión indiscriminada, el secuestro, homicidio, tortura, violación y desaparición de miles de compatriotas. Para conocer más detalles al respecto, así como también la opinión personal sobre este y otros temas de un especialista en la materia, en esta instancia crítica de recolección de firmas, entrevistamos al jurista Dr. Oscar López Goldaracena, integrante de la Coordinadora por la Nulidad de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado.

- ¿Cuál es tu valoración de esta última fase de la recolección de firmas que posibiliten la realización de un plebiscito en el mes de octubre?
- Estamos en un momento crucial porque en abril finaliza el plazo constitucional para presentar ante la Corte Electoral las 250.000 firmas. Y la gurisada, los jóvenes, por su propia iniciativa y voluntad, propusieron una movida en toda la costa del departamento de Rocha, donde están recogiendo firmas en las playas, apoyados por el ómnibus de la Coordinadora, un ómnibus que pudo ser comprado gracias al aporte de los uruguayos en el exterior. Ha sido increíble el apoyo que se está teniendo, y más o menos son 700 u 800 firmas por día las que se están recogiendo. Y estamos hablando de 15 o 16 gurises que están aprovechando la movida de los bailes y los recitales de rock para llevar adelante esta tarea. Es decir que, como siempre hemos dicho, las firmas están, y lo que nos falta son brazos para recogerlas.
- Los comentarios son muy diversos, por lo que te pido que nos informes respecto de la cantidad total de firmas que se llevan recogidas.
- Nosotros hoy por hoy estamos orillando las 190.000 firmas. Cuando digo orillando es porque hay un lote de firmas que ya están controladas, registradas y prontas, y muchos más paquetes con papeletas que están para ser controladas y contabilizadas por la Coordinadora.
- O sea que faltan 60.000. Parece demasiado para tan poco tiempo.
- Sí, 60.000 firmas que las tenemos que conseguir antes de abril. Y está muy difícil, porque acá tenemos que dar tres pasos para atrás para ver si podemos dar seis para adelante, como dijo aquel, ¿no? Pero veamos un poquito cómo se forma este movimiento. Cuando el Estado uruguayo en el año 2005 por primera vez acepta y reconoce que existieron los famosos vuelos de la muerte, ya está aceptando y reconociendo que en el Uruguay existieron crímenes de lesa humanidad, y que la única manera de afianzar institucionalmente el edificio de la democracia es que se aplique el derecho íntegramente, que los pueblos no tengan obstáculos ni cadenas para juzgar a los responsables de esos hechos, a los efectos de prevenir de que los mismos nunca más se repitan, pero además porque es un imperativo, una obligación, un mandato, del propio derecho. Una forma de prevenir en el mundo los genocidios, las masacres, desde el poder del Estado, es precisamente juzgando a aquellos que en algún momento ejercieron el poder del Estado, el aparato estatal, y apuntaron las armas del Estado contra el propio pueblos que les dio las armas para defenderse. Estamos hablando de crímenes de terrorismo de Estado. Hoy por hoy, desde el punto de vista político, jurídico y moral es claro que esos crímenes deben ser juzgados por mandato del derecho. Desde ese momento todos los operadores en materia de derechos humanos, desde la sociedad civil, señalamos que la forma de aplicar el derecho era que se declarara nula e inexistente la Ley de Caducidad. Porque los Estados no pueden renunciar válidamente a juzgar este tipo de crímenes.
- Creo que vale aclarar una y diez veces más que declarar nula esta ley no es lo mismo que derogarla, porque derogar comprendería los delitos que se pudieran cometer de aquí en más, pero no los ya cometidos.
- Exactamente. Se deroga o se cambia una ley que fue válida en su momento, pero cuando se declara nula e inexistente una ley es porque se hace de cuenta que esa ley nunca existió, porque de por sí tiene un vicio, nació con un vicio que la invalida de por sí. Existe en el papel, pero no debería existir en el mundo jurídico. Y esa es la gran diferencia entre anulación y derogación. Yo te quería poner un ejemplo para que se entienda la importancia del tema: Imagínate que un grupo de violadores de menores se engarza en el poder, y tiene tanta presión y tanta fuerza que se hacen dictar una ley para que a ellos no los lleven presos. Y la ley existe, porque se vota. Y va contra todo sentido común. Esto es más o menos parecido, salvando los contenidos. Entonces se forma desde la sociedad civil un movimiento autogestionado, de organizaciones de derechos humanos y organizaciones sociales y referentes culturales y jurídicos y hasta referentes políticos, por el cual se llama a concientizar para declarar nula la Ley de Caducidad, y se comienza a explicar la diferencia entre nulidad y derogación, y a explicar qué es lo que dice el derecho internacional en relación con esta norma y la importancia que tiene para la construcción de ciudadanía y de democracia, que el Estado de derecho sea pleno y no sea un Estado de derecho rengueando todavía. A partir de allí comienzan a sumarse referentes, incluso algunos sectores políticos tanto del Frente Amplio como del Partido Nacional. Porque el primer proyecto de ley para declarar nula la Ley de Caducidad fue presentado por legisladores del Partido Nacional.
- Aquí también vale aclarar que no ocultás tu filiación frenteamplista.
- Yo no la oculto en absoluto, y a eso quiero ir un poquito más adelante.
- Lo digo porque hay susceptibilidades que a veces se manejan, que no quiero que se manejen.
- No, no. Es así. Yo soy frenteamplista y voy a seguir siendo frenteamplista en la medida que siga creyendo que es una herramienta. Y soy frenteamplista independiente, y estoy comprometido con los derechos humanos como un nuevo paradigma de acción política. Cuando se lanza este movimiento, se comienza a concientizar en todo el país. Y gracias al apoyo del PIT-CNT y FUCVAM recorrimos casi todos los departamentos dando charlas y conferencias y encontrándonos con la gente y convocándola para declarar la nulidad de la ley. Y fue planteado a los legisladores de todos los partidos. Sin embargo no hubo eco en los sectores políticos para que este tema ingresara en la agenda política, parlamentaria fundamentalmente. Porque para declarar nula la Ley de Caducidad alcanza con una ley por mayoría simple de votos. Cuando el tema no ingresa a la agenda política del Parlamento. Cuando el Frente Amplio, teniendo mayoría, no ingresa en la agenda política declarar la nulidad de la Ley de Caducidad por vía parlamentaria, cuando aplicando el mismo programa del Frente Amplio se podría declarar la nulidad de la Ley de Caducidad sin violarlo. Porque con todo respeto, y lo he dicho más de una vez, es mentira que el programa del Frente Amplio diga que “vamos a obligar a respetar la Ley de Caducidad”. Por el contrario, lo que dice es que hay que aplicar el derecho internacional y cumplir con los convenios internacionales. Y era perfectamente posible haber avanzado en el artículo 4º, como se avanzó, hasta que se descubre que los hechos son crímenes de lesa humanidad, y ahí se aplica el programa, y ahí hay que declarar nula la Ley de Caducidad. Pero quedamos embretados por el discurso del presidente de la República, y hay que decirlo así: el presidente de la República embreta al Frente Amplio con un discurso político que no va a tocar la Ley de Caducidad. Y esto genera un debate en muchos sectores del Frente. Y en ese momento la Coordinadora lanza, como una forma de tener una ventana para poder avanzar, la iniciativa popular. La gente es la que recoge las firmas, la gente es la que presenta un proyecto. El mismo proyecto que puede votar el Parlamento se presenta para que se reforme la Constitución y se declare nula la Ley de Caducidad. Pero la vía parlamentaria sigue abierta, y sería la forma más natural y lógica de declarar la nulidad de la Ley de Caducidad. Pero esa inacción de los sectores políticos del Frente Amplio fue luego comenzada a ser vencida porque se dieron cuenta, y esto que estoy haciendo es una valoración política, de que el movimiento social por la nulidad de la Ley de Caducidad estaba afianzado en valores y principios que estaban haciendo carne en la sociedad, y la gente comenzó a apoyar. Y se dio la incongruencia, y se da la incongruencia de que los sectores, las bases, los afiliados, los votantes, los simpatizantes del Frente Amplio y del Partido Nacional comienzan a firmar por la nulidad de la Ley de Caducidad, y resulta que los dirigentes no. Y los dirigentes siguen manteniendo el silencio. Luego el tema se va presentando en sucesivos congresos del Frente Amplio, y hoy por hoy el Frente Amplio tiene un doble discurso. Lo digo con toda claridad: hay un doble discurso, y hay que sacarse la careta de una vez por todas, porque ¿cuál es el doble discurso? Por un lado el congreso del Frente Amplio apoya la nulidad de la Ley de Caducidad, pero por otro lado no se pone la estructura del Frente Amplio a trabajar para la recolección de firmas. Y hay connotados dirigentes del Frente Amplio, incluso algunos que aspiran a ser candidatos a la presidencia de la República, que al día de hoy no han firmado ni se han manifestado públicamente sobre este tema.
- Cuando con sólo los votos del Frente Amplio alcanzaría para anularla.
- Exactamente. Con esa mayoría parlamentaria alcanzaría. Si el Frente Amplio está realmente comprometido con la nulidad de la Ley de Caducidad alcanzaría que el tema se planteara en el Parlamento y se votara la nulidad. Mientras tanto desde abajo, desde la gente… Yo sigo insistiendo en la necesidad de que se consigan esas 250.000 firmas porque allí necesariamente todos los actores políticos van a tener que tomar posición en relación con este tema, sí o sí. Porque el tema se va a plebiscitar junto con las próximas elecciones. Y yo no creo ni puedo imaginarme… Podría imaginarme algún candidato a la presidencia por la derecha; pero no puedo imaginarme, me cuesta imaginarme candidatos que digan: “Nosotros estamos en contra de la nulidad de la Ley de Caducidad, nosotros estamos a favor de mantener la impunidad para quienes violaron los derechos humanos desde el poder del Estado”. Como que no me cierra.
- Que por lo menos lo digan ahora, ¿no?
- Que lo digan. Pero yo creo que hoy por hoy los dirigentes políticos tuvieron muchos silencios. Pero yo siempre quise pensar, y quiero seguir pensando lo mismo, y lo voy a seguir pensando hasta dentro de poco, que los silencios son reflexivos. Pero hay silencios reflexivos que se pueden volver silencios cómplices. Y eso es hacer política de una forma… por omisión. En un tema tan importante, la ciudadanía tendría que comprender que acá se trata de construir un modelo de convivencia sobre valores, sobre principios, que no son solamente el juzgamiento de las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron durante la dictadura. Esto es una forma de construir hacia el futuro una institucionalidad plena. Pero el paradigma de los derechos humanos, el modelo de los derechos humanos, debe inspirar toda la acción pública, toda la acción política. Porque también se trata de los derechos sociales, los derechos culturales, los derechos económicos, los derechos de las colectividades, los derechos de las minorías. Y todos estos derechos tienen el mismo rango. Todos estos derechos tienen la misma jerarquía. Y no existe vigencia de un derecho sin vigencia del resto de los derechos. Es una red interdependiente e indivisible de derechos. Es una red interdependiente e indivisible de principios y de valores sobre los cuales se debe construir un modelo de convivencia. Esa utopía de derechos humanos es la que nosotros desde hace bastante tiempo estamos comprometidos de llevar a la acción pública. En materia de construcción de institucionalidad no puede avanzarse si dejamos un modelo de convivencia rengo, una sociedad en la que siguen caminando los torturadores con los torturados, donde existe impunidad jurídica que lleva a la impunidad moral y que lleva también a la impunidad política. Y cuando se convoca, sobre todo en este momento a la juventud a firmar por la nulidad de la Ley de Caducidad, la juventud dice: “Yo hoy quiero resolver sobre algo que antes resolvieron otros, y que lo resolvieron mal; porque lo que está mal resuelto a mí hoy me está pegando”.

Crisis financiera en puerta

Poderoso caballero

Es monopolio informativo de todos los medios de comunicación, a nivel mundial. Preocupa a los de arriba y desconcierta a los de abajo. Se nos cuenta que seremos los más quienes sufriremos las consecuencias de la crisis financiera de los menos. Una crisis emergente del mundo capitalista se abate sobre todos nosotros y pronto estaremos pagando esas consecuencias del mundo rico y de las inciertas causas que -dicen- están poniendo en jaque el sustento real de su existencia, es decir, su capital, su economía de mercado, sus inversiones reales o trucadas, sus fastuosas existencias. Conversamos sobre la crisis financiera y la economía real con José Pedro Lopardo, ex profesor de economía de la Universidad de la República Oriental del Uruguay e integrante de la Red de Economistas de Izquierda (REDIU).

- ¿Qué diferencia existe entre crisis financiera y crisis económica?
- Técnicamente hay una economía financiera y una economía que llaman “real”. Cuando se habla de economía financiera, se habla de la economía del dinero, o sea, de los medios de pago, de todos aquellos papeles, documentos, que sirven de medios de pago, de medios de conservación de valor, en fin. Tienen funciones que no son las productivas o las de intercambio de bienes reales.
- Ahí es donde aparecen los yuppies, por ejemplo.
- Sí, claro. En las últimas décadas ha habido un gran desarrollo de la economía financiera en el mundo, y también de esa nueva especie que han llamado yuppie, de gente que se ha dedicado como medio de vida a la compra-venta de instrumentos financieros.
- Y la crisis económica sería la que vivimos nosotros.
- Sí, crisis económica se considera a la crisis de la economía real, cuando hay en la producción de bienes o servicios caída de los niveles. Ahí se habla de crisis económica.
- Pero en este caso lo que se nos transmite por todos los medios es como que parece que esta crisis nos afecta a todos por igual, cuando siempre hemos aprendido que si alguien se perjudica es porque también existe otro que se beneficia con ese mal ajeno. ¿No es así?
- Sí, es así.
- ¿Cómo es, entonces, la cuestión?
- Hay muchas empresas financieras que quebraron, pero eso no quiere decir que hayan quebrado sus dueños. Sus accionistas probablemente hayan tenido circunstancialmente pérdidas, pero eso no significa que estén patrimonialmente fundidos o que se hayan empobrecido sustancialmente. Eso es distinto, ¿no? Y la quiebra de esas empresas tiene que ver con el desfasaje entre sus pasivos y sus activos. O sea, sus activos se desvalorizaron, y por lo tanto sus pasivos pasaron a ser mucho más grandes, y técnicamente quebraron. Deben más de lo que tienen. Pero eso no quiere decir que sus dueños se hayan empobrecido ni que hayan pasado a ser de magnates a simples pordioseros que estén dependiendo de alguna ayuda de los estados.
- Para poner algún caso concreto, ¿por qué, por ejemplo, Estados Unidos, que siempre se ocupó se saquear a fondo a tantos otros países, ahora tiene tanto miedo de la crisis financiera?
- Bueno, las dos fases de la economía, lo financiero y lo real, están interconectadas. Es bastante obvio esto, ¿no? O sea que el dinero, en la economía real, es como una especie de medio de circulación. El dinero y los medios de pago operan como la sangre, por hacer una metáfora gruesa, operan como la sangre en los organismos vivos superiores. Oxigenan la economía. Y por lo tanto, si hay un problema con la circulación del dinero, hay un problema inmediatamente en la economía real. O sea, es inevitable que los problemas financieros se trasladen al ámbito de la producción de bienes y servicios. Por eso la preocupación no solamente de los estadounidenses, sino de europeos, japoneses, nosotros mismos, los chinos que incluso en algún momento se suponía que tenían cierta autonomía económica, etcétera.
- ¿Pero qué diferencia existe entre cómo puede afectar esta crisis a un pueblo enriquecido como Estados Unidos y a un pueblo empobrecido como Uruguay?
- Para ellos va a ser más duro quizás que para nosotros.
- ¿Porque nosotros ya estamos acostumbrados?
- Exactamente, que estamos acostumbrados es uno de los motivos. Y otro es que las pérdidas que ellos van a tener, aún siendo mucho más ricos, probablemente sean mucho más importantes, relativamente, que las pérdidas que quizás con un poco de suerte tengamos nosotros. Y digo “con un poco de suerte” porque claramente Uruguay va a ser afectado por la crisis global. No sabemos en qué magnitud, nadie puede cuantificarla, pero todos sabemos que Uruguay tiene como característica la apertura de la economía. Eso quiere decir que de lo que produce Uruguay una buena parte se vende al exterior. Y también que compramos una buena parte de las cosas que usamos. Eso se llama apertura de la economía, la proporción de lo que se compra y se vende al exterior respecto al producto bruto total. Y nosotros tenemos un índice alto de apertura, por lo cual estamos dependientes de lo que pase en el exterior en muy buena parte. Los precios están cayendo, lo que fue todo un gran auge de los precios para los productos uruguayos se está cayendo, la leche ha caído a más de la mitad del precio, ha caído el precio de los granos, sigue también la caída del precio de la carne, en fin, los principales rubros de exportación tradicionales del Uruguay están ahora en baja.
- ¿Todo esto representa una crisis del sistema capitalista?
- Bueno, estas son crisis del sistema capitalista.
- ¿Pero crisis que puedan afectar gravemente al sistema capitalista como para acaso replantearse la posibilidad de otro sistema?
- Esta segunda parte yo diría: negativo. Porque no depende de la profundidad de la crisis que el mundo pueda por ahí desembocar en una nueva forma de vida. Eso depende mucho más de las ganas que tenga la gente, de las convicciones, de varias cosas, pero sobre todo de la convicción de que el mundo este, el mundo capitalista, definitivamente va a traer más males que bienes. Y esa convicción yo creo que todavía no existe en grandes mayorías. Más bien, y yo me incluyo, somos minoría los que creemos que esto va a ir de mal en peor. La mayoría de la gente piensa que esto puede ser incluso muy malo, pero que va a pasar. Y todo el mundo, como con la muerte, espera que le pase a otro y no a él. Entonces dirán: “Esto va a ser muy grave, pero quizás yo me salve”.
- “Hasta que vinieron por mí”, dijo Bertold Brecht.
- Exactamente. Estamos demasiado acostumbrados a pensar así, casi automáticamente, ¿no? “Esto puede ser muy grave, pero quizás yo me salve”. Y mientras pensemos así, difícilmente vaya a cambiar el mundo. Pero sin duda van a haber replanteos del sistema capitalista. O sea, modos nuevos de capitalismo, nuevas normativas, nuevos acuerdos internacionales, sobre cómo conducir el sistema, sobre cómo controlarlo… Esas cosas pueden haber. Hay teóricos que dicen: “Bueno, eso no sirve en realidad para mucho”. Yo creo lo mismo. Para mucho en el sentido de que vaya a cambiar el mundo, no sirve. Ahora, en el mediano plazo puede servir para que se recupere lo que llaman los teóricos de la economía “la confianza” de los hombres de negocios, de los inversores, de los capitalistas en definitiva.
- ¿Existe algún modo de prevenirnos para que nos ocurra lo menos malo? ¿Algún paraguas para cuando se desate la tormenta global?
- Todo lo que he dicho hasta ahora y lo que voy a decir ahora es mi opinión, nada más. Yo pertenezco a la REDIU (Red de Economistas de Izquierda del Uruguay) y estoy aprovechando los insumos que los compañeros que se han dedicado al estudio de la crisis me permiten disponer en la REDIU. Ellos opinan, y yo comparto, que el país tiene un riesgo alto de sufrir un enlentecimiento fuerte de la economía en este 2009, y en el 2010 quizás también. Entonces, para este tipo de cosas, y para la crisis, y para las crisis en general del sistema, hay no un remedio pero una estrategia que yo creo que es siempre aconsejable: fomentar el mercado interno de la economía. O sea, justamente tratar de disminuir la dependencia del exterior. Es decir, todo aquello que mejore los ingresos, que mejore la disponibilidad de dinero, de crédito en la gente, para comprar cosas que produce el Uruguay, puede contribuir a mejorar la situación y a paliar en parte el efecto de la crisis.
- Eso de lo que habla es de cumplir, al fin y al cabo, con el país productivo que se prometió y que yo particularmente no lo veo…
- Claro. Exactamente. Porque el país productivo en este momento está jugado a las exportaciones. Todo lo que se produce en Uruguay en forma dinámica, que tiene impacto en el producto bruto, el impacto diferencial digamos, es por la exportación. La exportación se nos cae por estos fenómenos que no podemos evitar, y la economía del total del Uruguay se cae. Entonces con ese tipo de cosas se aminora el impacto, tratando de que la economía uruguaya no sea tan abierta, o sea que dependa un poco más de su propio mercado. Para eso lo importante es el poder adquisitivo de la gente uruguaya. Con lo que mejore eso aminora el impacto de la crisis internacional. O sea, que nosotros podamos comprar nuestra carne, que podamos consumir un poco más de los granos que producimos, que podamos consumir más de los lácteos que producimos, de los derivados, etcétera. Eso sirve para paliar el impacto. No es que no vaya a haber impacto, pero podemos aminorarlo. Todo lo que sea inversión pública para aumentar los ingresos de la gente, para que haya mejores salarios, más gente ocupada, sirve. Lo que sea mejorar el crédito, tratar de que la gente disponga de dinero también sirve, aunque pueda por ahí algún economista tradicional decir que eso puede ser inflacionario. Podemos jugar un poco más a la inflación con tal de mejorar la capacidad de dinamismo interno de la economía.
- Esperemos que surja algún "gesto" del gobierno que promueva algo de lo que estás planteando...
- Estaría bueno, sí. En general los países están adoptando este tipo de políticas. Incluso acá al lado, en Argentina, hay un fuerte intento al menos de aplicar políticas contra la crisis en el sentido de aumentar la capacidad de compra del pueblo argentino.

Masacre de Israel contra Palestina

Pero no me convertiré en ellos

El año 2008 finalizó con otra mala nueva, como lo es la invasión y ocupación de territorio palestino por parte de fuerzas israelíes. Los territorios ocupados continúan recibiendo un permanente hostigamiento armado, con un saldo de muertos que al momento de escribir este artículo ya superan el millar. Las Naciones Unidas dicen condenar esta masacre, pero Israel las ignora y continúa bombardeando poblaciones indefensas. Sobre este tema mantuvimos el siguiente diálogo con el ingeniero agrónomo Ruben Elías, presidente de la Comisión Uruguaya de Apoyo al Pueblo Palestino.

- Viéndolo desde un lugar tan lejano, en todos los sentidos, como es Uruguay, ¿cómo puede explicársele a alguien que no conozca el origen de esta matanza que vive hoy el pueblo palestino, de qué se trata, por qué este ataque, esta saña de parte de Israel?
- Acá la historia se maneja de diferentes maneras. Pero, brevemente, el judaísmo es una religión. Como tal, tiene sus valores, sus convicciones, y también, como todas las religiones, tiene diferentes concepciones -como el cristianismo-, tiene también diferentes grupos opuestos entre sí, algunos más moderados, algunos más progresistas, pero es una religión. Y por otro lado, lo que tenemos que tener en cuenta es que existe un Estado de Israel. El Estado de Israel es un fenómeno que no tiene nada que ver con la historia si se quiere, porque una parte de los judíos en determinado momento fueron expulsados, otros se quedaron allí, esa tierra es un lugar de pasaje entre lo que sería el norte de África, lo que sería Grecia y lo que sería la Mesopotamia.
- O sea que la Franja de Gaza es un lugar estratégico, económicamente, geográficamente, para pelear por su posesión.
- Sí, pero lo que yo quiero plantear es que allí han habido pasajes de invasiones y cruzamientos, porque las invasiones una de las cosas que tiene es que mata a los hombres y viola a las mujeres. O sea, ahí hay todos unos híbridos, hablando agronómicamente, y también ha habido conversiones a las diferentes religiones que han pasado. Entonces, a principios del siglo pasado había una mayoría de lengua árabe, algunos de ellos cristianos también, y una muy pequeña minoría de población de religión judía. En determinado momento, producto de las persecuciones que recibían en diferentes lugares del mundo, a un señor se le ocurrió la necesidad de que Israel también tuviera un Estado como una forma de una garantía. Estuvieron buscando diferentes lugares del mundo para constituir un Estado. Entre ellos estuvieron buscando en la Argentina, en una parte de África, pero indudablemente resultaba como más motivador establecerse donde en algún momento había existido un reino de Israel. Aclaremos que los israelitas no son pueblos originarios en nada, vienen de la Mesopotamia, y Jerusalén no lo fundaron las tribus hebreas, la fundaron otros grupos de cananeos. Lo importante de todo esto es que hay toda una presión para el ingreso de instalación de colonias por parte de comunidades judías. El punto clave se produce fundamentalmente con la segunda guerra mundial, donde se da un exterminio, una persecución, un genocidio del pueblo judío. Eso genera, entre otros fenómenos, un aluvión y una emigración, y uno de los lugares donde canalizarlo es hacia esa Palestina. Palestina era una parte del Imperio Otomano y al terminar la guerra pasó a ser parte del dominio británico. En esa situación, se decide en 1947 dividir el territorio en dos partes, una parte árabe-palestina y una parte israelí. Y la decisión de las Naciones Unidas de noviembre del ’47 es la creación de dos Estados: el Estado Palestino y el Estado de Israel. Más o menos le tocaba algo más de la mitad a Israel, con una población no proporcional: la mayoría de la población era árabe-palestina y quedaron con poco menos de la mitad. La historia lamentablemente dice que constantemente Israel ha sido agredido, por lo cual tiene un ejército, unas fuerzas armadas, que se llaman “de defensa”. Pero todas las definiciones y todos los procesos de la guerra han llevado a que hoy el pueblo palestino esté confinado en aproximadamente una quinta parte de todo ese territorio, que es la Franja de Gaza, donde hay un millón y medio de habitantes, y la zona de Cisjordania. Que digamos que está confinado ahí no quiere decir ni que eso sea un Estado ni tampoco que haya una no ocupación. Por ejemplo, Cisjordania está totalmente dividida por carreteras estratégicas, y esas carreteras estratégicas que cortan esa zona no pueden ser transitadas por los palestinos. Por tanto, de repente tienen que recorrer quilómetros para poder cruzar y acceder a su lugar de trabajo o a las escuelas o a los liceos. Es decir que son territorios ocupados. Israel, en la terminología del derecho internacional, es la potencia ocupante.
- ¿Cómo se convierte un pueblo que ha sido perseguido durante tantos siglos, como el israelí, primero en un exilio permanente y trashumante, y luego con el holocausto de la segunda mundial, de víctima en victimario?
- Bueno, eso es lo asombroso. Yo estoy buscando un poema escrito por un compañero en el Penal de Libertad, donde explicaba toda la acción ejercida, la tortura, la forma de degradación, etcétera. Y el poema termina diciendo: “Pero no me convertiré en ellos”.
- Había un libro de Galeano, también, que se llamaba “No ser como ellos”.
- Sí, sí. Bueno, es eso si querés. Habría que estudiarlo. Seguramente psicólogos lo deben estar estudiando, en psicología social, cómo vas adoptando todos los criterios y todas las fundamentaciones. Pero lo que viene es más importante si querés. Primero: todo lo que está haciendo Israel es violatorio de los convenios. Hay un convenio contra el genocidio, que fue aprobado el 9 de diciembre de 1948, un día antes de aprobarse la Carta de los Derechos Humanos. Gran parte está para prever que no volviera a suceder lo que le sucedió a Israel en la segunda guerra mundial. Entonces, por ejemplo, producto de eso: genocidio. La definición de genocidio es cuando se persigue, se acorrala, se mata sistemáticamente a un grupo étnico, cultural, religioso, político. Bueno, si miramos lo que ha sucedido en estos últimos setenta años, esto es lo mismo. Los están confinando en reservaciones, los están exterminando, y llevándolos a los lugares más pobres, más estériles, y condenándolos al hacinamiento, la enfermedad, la muerte. Todas estas zonas están bloqueadas. En ningún momento, en estos últimos años, dejaron de tener que pasar por las aduanas israelíes. Uno no puede llegar a las zonas de Palestina si no lo admite el Estado de Israel. No hay aeropuertos. No hay puertos. Existen algunos puertos pesqueros; y algunas naves solidarias han logrado atravesar y llegar allí.
- ¿Cómo puede proseguir esto? ¿El derecho internacional puede intervenir, las Naciones Unidas pueden hacer algo, o hay impunidad absoluta para todo?
- Bueno, acá está sucediendo algo que está superando todo. El Estado de Israel, por la voz de sus autoridades, dice que no va a acatar las resoluciones de las Naciones Unidas, que no son obligatorias y que van a seguir matando gente. Eso es tremendo, y lo han dicho expresamente y lo siguen fundamentando; en este momento están bombardeando. La alta comisionada de Derechos Humanos de las Naciones Unidas está acusando a Israel de haber cometido crímenes de lesa humanidad. La mayor parte de la población de Gaza son refugiados, que fueron expulsados de lo que hoy sería el territorio de Israel, y quedaron confinados en esa zona.
- Además es una historia que se repite desde hace por lo menos dos años…
- Sí, sí, desde dos años atrás. Pero en este momento que hablan de la ayuda humanitaria, resulta que como es Shabat, o sea el Día del Señor, los pasos fronterizos están cerrados. Ahora, el Shabat es para cerrar los pasos fronterizos, pero para seguir bombardeando no hay Shabat. Es decir, esto es de un cinismo que no sé cómo calificarlo. En estos días 10.000 israelíes árabes y judíos, porque hay israelíes que no son necesariamente judíos, manifestaron en Tel Aviv contra la guerra. Estamos presenciando un genocidio.
- El presidente de Venezuela expulsó de su país al embajador israelí, en un gesto que fue reconocido por todo el pueblo palestino. ¿El gobierno uruguayo ha hecho algo en este sentido?
- El gobierno uruguayo hace declaraciones que no se corresponden ni con la declaración de la fuerza política a la que dice pertenecer.
- Y mientras tanto la masacre continúa…
- Lo que aquí hay que buscar es una paz duradera. Hay que parar esta masacre, pero después de la masacre hay que buscar una paz duradera. Porque después viene otra. Esta no es la primera masacre. Ha habido una sucesiva escalada. Por eso es que hablamos de genocidio, por esa sucesión de masacres. Y la paz pasa por el cumplimiento de Israel de las resoluciones de las Naciones Unidas, el abandono de los territorios ocupados, un Estado Palestino libre y soberano, el retorno de los refugiados y, como acá han habido crímenes de lesa humanidad, deben ser juzgados y condenados los culpables de esos crímenes de lesa humanidad.